Sigue, hablando de sus personajes:
Elisa Rufino: “Ojo que tampoco es una cuestión izquierdista la mía. No es que para mí tener plata y llamarse de doble apellido es ser un imbécil, no, no, no. Pero la mayoría son unos tarados, como también hay negros de mierda. Y detesto a los grasas: por eso está Elisa Rufino, clase media baja, chata, ‘mi essspossso’, ‘qué va a hacer...’ Eso también lo detesto: la resignación del ‘qué va a hacer’, ¿no sienten nada? ‘Ay, feliz cumpleaños’, ‘la casa es linda...’ Andá a cagar, si no estás sintiendo nada de lo que estás diciendo. Chocó un auto, muere gente, ‘qué desgracia, pobre gente, vive tanto hijo de puta...’. Es formar parte de hacerse el boludo, no registrar tu alma, porque no es que no tienen alma, no se animan a bucearla y eso no tiene que ver con la clase social. Elisa Rufino me parece siniestra. Para mí es el prototipo de la mujer y el hombre que gobiernan este país, no los Kirchner, la masa, la que va a Garbarino, la que va al Tren de la Costa cuando hay una promoción, la que va al Puerto de Frutos cuando hay sol. Cuando viene el Papa ponen el poster y dicen: ‘Ay, el Papa es amorosoooo’. Lo obvio, lo más repugnante, lo más milico, el hombre y la mujer argentina de ese 90 por ciento de caca en la cabeza que domina la sociedad, con culpas que no son, con el Papa es amoroso y dejá de tocarte. Es el público de Radio 10, que no se da cuenta de que todos los que hacen la radio son unos perversos hijos de puta inteligentísimos, que se permiten todo y tienen unos personajes pacatos para gobernar a ese boludo y a esa boluda que no ven nada, ciegos. Para los valores de esa gente yo soy un desastre porque soy pelado, me drogo y tengo sida”.
> peñas van, peñas vienen
domingo, 30 de diciembre de 2007 |
dichas por
eliana
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17:22